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Pensamiento divergente Guilford: el hombre que fundó la ciencia de la creatividad

pensamiento divergente

INVESTIGADORES Y CIENTÍFICOS



El psicólogo que en 1950 dijo lo que nadie se atrevía a decir — y cambió el campo para siempre


Nebraska, EE.UU. · 1897 – 1987



Durante décadas, los psicólogos estudiaron la inteligencia con una convicción que nadie cuestionaba: si medías el cociente intelectual de alguien, sabías casi todo lo que necesitabas saber sobre su capacidad mental. La creatividad, si aparecía en esa ecuación, era poco más que una forma elevada de inteligencia. No había campo de estudio. No había metodología. Casi no había artículos.


En septiembre de 1950, un psicólogo de cincuenta y tres años que había pasado la guerra seleccionando pilotos para el ejército estadounidense subió al estrado de la Asociación Americana de Psicología para dar su discurso presidencial. Lo que dijo ese día inició un campo de estudio que no existía. Y lo que descubrió trabajando con pilotos en la guerra fue la clave de todo.


Quién fue Joy Paul Guilford


Nació el 7 de marzo de 1897 en una granja cerca de Marquette, Nebraska. Fue el primero de su clase al graduarse de la Aurora High School en 1914. Enseñó en escuelas primarias durante dos años antes de entrar a la Universidad de Nebraska, donde completó su licenciatura y su máster. En 1924 entró al doctorado en Cornell bajo la dirección de Edward Titchener y Karl Dallenbach — y cuando lo recibió en 1927, ya había publicado cinco artículos académicos.

Enseñó en la Universidad de Kansas y luego como profesor asociado en Nebraska hasta 1940, cuando se incorporó a la Universidad del Sur de California. En 1941 entró al ejército de los Estados Unidos con el grado de Teniente Coronel y fue destinado como director de la Unidad de Investigación Psicológica número 3 en la base aérea de Santa Ana, California.


Sus colegas del ejército lo conocían por un apodo que lo describe bien: el fantasma gris. Era tan silencioso, tan poco dado a llamar la atención, que podía moverse entre sus subordinados casi sin ser notado. Una paradoja para alguien cuyo trabajo estaba a punto de hacer tanto ruido.

Volvió a USC después de la guerra, donde permaneció hasta su jubilación formal en 1962. Siguió escribiendo e investigando durante veinticinco años más. Murió el 26 de noviembre de 1987 en Los Ángeles, a los noventa años. Una encuesta publicada en 2002 en la Review of General Psychology lo situó como el vigesimoséptimo psicólogo más citado del siglo XX.


Su aportación al pensamiento creativo


Los pilotos y el descubrimiento del pensamiento divergente


Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército estadounidense tenía un problema urgente: demasiados cadetes no completaban el entrenamiento de pilotos. Guilford fue encargado de desarrollar tests psicológicos que pudieran predecir quién tendría éxito y quién no.

Lo que encontró fue inesperado. Las mediciones de inteligencia convencional predecían poco. Pero había un tipo de capacidad mental — la de generar múltiples soluciones posibles ante un problema, la de explorar distintas rutas en lugar de buscar la única correcta — que sí correlacionaba con el éxito en el vuelo. Los mejores pilotos no eran necesariamente los más inteligentes en el sentido tradicional. Eran los que podían pensar de más de una manera a la vez cuando las circunstancias cambiaban.


Guilford también supervisó el Proyecto Stanine en 1943, que identificó nueve habilidades intelectuales específicas necesarias para pilotar un avión. El término stanine — que hoy es de uso común en psicología educativa — fue acuñado durante ese proyecto. Su trabajo contribuyó de manera significativa a aumentar las tasas de graduación de los cadetes.

Después de la guerra, Guilford siguió pensando en lo que había visto. Había una forma de pensar que los tests de inteligencia estándar no medían — y que importaba. Tardó cinco años en formular la pregunta correcta. Y cuando lo hizo, lo hizo desde el estrado más importante de su campo.


El discurso de 1950: el 0.2% que lo cambió todo


El 5 de septiembre de 1950, Guilford dio su discurso presidencial ante la Asociación Americana de Psicología. El título era una sola palabra: Creativity. Y la primera frase del discurso era una acusación directa a sus colegas:


"El abandono de este tema por parte de los psicólogos es escandaloso."  — Joy Paul Guilford · Discurso presidencial APA, 1950

Para demostrarlo, había hecho los cálculos. Revisó el índice del Psychological Abstracts desde su fundación: de aproximadamente 121.000 títulos listados en los últimos veintitrés años, solo 186 estaban indexados como relacionados directamente con la creatividad. Menos de dos décimas del uno por ciento. En palabras de Guilford:


"De aproximadamente 121.000 títulos listados en los últimos 23 años, solo 186 estaban indexados como directamente relacionados con el tema de la creatividad. En otras palabras, menos de dos décimas del uno por ciento."  — Joy Paul Guilford · American Psychologist, 1950

El discurso fue considerado por muchos investigadores posteriores como el documento fundacional de la psicología de la creatividad. No porque resolviera el problema — sino porque lo puso sobre la mesa con datos, con autoridad y con una urgencia que el campo no podía seguir ignorando.


Pensamiento divergente y pensamiento convergente: la distinción que definió un campo


A partir de ese discurso, Guilford dedicó las dos décadas siguientes a construir el marco teórico y los instrumentos de medición que la psicología de la creatividad necesitaba. El concepto central fue la distinción entre dos formas fundamentales de pensar.


El pensamiento convergente busca la respuesta única y correcta. Es el pensamiento que los tests de inteligencia miden — el que la escuela premia. El pensamiento divergente genera múltiples posibilidades, explora rutas diferentes, no sabe de antemano adónde va. Guilford demostró que son capacidades independientes: tener un CI alto no predice el pensamiento divergente, y el pensamiento divergente no predice el CI.


Identificó cuatro dimensiones que lo componen: fluidez — la capacidad de generar muchas ideas en poco tiempo —, flexibilidad — cambiar de categoría con facilidad —, originalidad — producir ideas estadísticamente infrecuentes — y elaboración — desarrollar y completar en detalle una idea inicial. Cada una podía medirse. Y por tanto, cada una podía desarrollarse.


El Test de Usos Alternativos: una caja de cartón como instrumento científico


Para medir el pensamiento divergente fuera del laboratorio, Guilford desarrolló varios tests que siguen siendo de los más utilizados en creatividad hoy. El más conocido es el Test de Usos Alternativos, creado en 1967: se le da al participante un objeto cotidiano — un ladrillo, un clip, una caja de cartón — y se le pide que genere el mayor número posible de usos en un tiempo determinado.


Las respuestas se evalúan en las cuatro dimensiones que identificó: cuántas ideas generó, cuántas categorías distintas cubrió, cuántas de sus ideas eran estadísticamente poco frecuentes, y con qué nivel de detalle las desarrolló. Un instrumento simple que mide algo que ningún test de CI anterior podía capturar.


También desarrolló el Consequences Test — ¿qué pasaría si la gente pudiera volar? — y el Plot Titles Test. La lógica era siempre la misma: crear situaciones abiertas que obligaran a la mente a generar, no a converger.


La Estructura del Intelecto: el mapa más ambicioso de la mente


El trabajo de Guilford no se limitó a la creatividad. Construyó lo que llamó la Estructura del Intelecto: un modelo tridimensional que proponía que la inteligencia no era una capacidad única sino un conjunto de hasta 180 habilidades cognitivas independientes, organizadas según el tipo de operación mental, el tipo de contenido y el tipo de producto intelectual.


El modelo fue influyente durante décadas — y también fue criticado. Algunos estudios posteriores cuestionaron sus fundamentos estadísticos. Pero su contribución más duradera no fue el modelo en sí sino la idea que lo sostenía: que la mente humana es mucho más compleja y diversa que cualquier número en una escala de inteligencia.


Lo que conecta con hoy


La distinción de Guilford entre pensamiento convergente y divergente sigue siendo uno de los marcos más útiles para entender por qué algunas personas se bloquean creativamente. En la mayoría de los contextos educativos y laborales, el pensamiento convergente domina: hay una respuesta correcta, hay un procedimiento establecido, hay un criterio de evaluación fijo. El pensamiento divergente — la capacidad de generar, explorar, asociar libremente — se atrofia por desuso.


Lo que más me ha sorprendido al trabajar con grupos es que las personas no han perdido el pensamiento divergente — han perdido el permiso para usarlo. Cuando el entorno deja de exigir la respuesta correcta y empieza a valorar la variedad, la cantidad y la originalidad, algo se reactiva. No se aprende de cero. Se reconecta.


En la Escuela de Entrenamiento Creativo Consciente (EECC), el entrenamiento del pensamiento divergente está en el centro de casi todos los workshops. Rizoma activa la capacidad de generar múltiples posibilidades antes de converger. Caos Time trabaja con la tolerancia a la ambigüedad que el pensamiento divergente requiere. El Metáfora usa la expresión artística para acceder a asociaciones que el pensamiento lógico no produce. Guilford le dio nombre científico a lo que la Escuela practica.


Para seguir explorando


  • Discurso presidencial APA 1950: 'Creativity' — Publicado en American Psychologist, vol. 5, pp. 444-454. El documento que inició el campo. Breve y sorprendentemente actual. Disponible online.

  • The Nature of Human Intelligence (1967) — Su obra principal. El capítulo sobre producción divergente y creatividad es accesible y sigue siendo referencia obligada.

  • Way Beyond the IQ (1977) — Una versión más divulgativa de sus ideas sobre inteligencia y creatividad. El punto de entrada más amable a su pensamiento.

  • Creativity Research Journal — Número especial de 2001 que conmemora el 50 aniversario del discurso de la APA. Reúne a los principales investigadores del campo evaluando su herencia.


Práctica: activar el pensamiento divergente


Esta práctica es una versión directa del Test de Usos Alternativos que Guilford desarrolló para el ejército. Simple, inmediata, y más reveladora de lo que parece.


Fase 1 — Sin filtro (10 minutos)

Elige un objeto cotidiano que tengas cerca ahora mismo — una silla, una hoja de papel, un vaso, un bolígrafo. Pon un temporizador en diez minutos y escribe todos los usos posibles que se te ocurran. No evalúes ninguno todavía. El objetivo es cantidad. Si en diez minutos no llegas a veinte ideas, algo está activando el filtro convergente. Obsérvalo sin juzgarlo.


Fase 2 — Cambiar de categoría

Revisa tu lista. Agrupa las ideas por categoría. ¿Cuántas categorías distintas tienes? Si la mayoría de tus usos pertenecen a la misma categoría, tu pensamiento divergente está trabajando con poca flexibilidad. Ahora genera cinco ideas más — pero cada una tiene que pertenecer a una categoría que todavía no aparece en tu lista.


Fase 3 — La idea más rara

Identifica la idea de tu lista que te parece más extraña o improbable. Esa probablemente es también la más original — la que estadísticamente menos personas habrían tenido. Ahora desarrolla esa idea en tres oraciones. No tienes que hacerla útil. Solo habítala. Eso es elaboración — y es el músculo más difícil de entrenar.


Preguntas frecuentes sobre el pensamiento divergente


¿Qué es el pensamiento divergente según Guilford?

El pensamiento divergente es la capacidad de generar múltiples respuestas posibles ante un problema, en lugar de buscar la única respuesta correcta. Guilford identificó cuatro dimensiones que lo componen: fluidez, flexibilidad, originalidad y elaboración. Lo distinguió del pensamiento convergente — que busca la solución única — y demostró que ambos son capacidades independientes del coeficiente intelectual.


¿Cuál es la diferencia entre pensamiento divergente y convergente?

El pensamiento convergente busca la respuesta única y correcta — es el que los tests de inteligencia miden y el que la educación tradicional premia. El pensamiento divergente genera múltiples posibilidades y explora rutas diferentes sin saber de antemano adónde va. Guilford demostró que son capacidades independientes: tener un CI alto no predice el pensamiento divergente.


¿Cómo desarrollar el pensamiento divergente?

Según Guilford, el pensamiento divergente puede entrenarse. Las prácticas más efectivas incluyen generar muchas respuestas antes de evaluar cualquiera, explorar categorías alejadas del campo habitual y suspender el juicio durante la fase de generación. La Escuela de Entrenamiento Creativo Consciente (EECC) trabaja el pensamiento divergente en sus workshops a través de ejercicios que priorizan la cantidad y la variedad sobre la calidad inmediata.


¿Qué es el Test de Usos Alternativos de Guilford?

El Test de Usos Alternativos, desarrollado por Guilford en 1967, consiste en generar el mayor número posible de usos para un objeto cotidiano en un tiempo determinado. Las respuestas se evalúan en cuatro dimensiones: fluidez, flexibilidad, originalidad y elaboración. Es el instrumento de medición del pensamiento divergente más utilizado en investigación y educación, y deriva directamente de los trabajos de selección de pilotos que Guilford desarrolló durante la Segunda Guerra Mundial.


En Rizoma: actívate trabajamos directamente con la activación del pensamiento divergente — cuatro sábados para reconectar la energía creativa y construir una dirección que sea genuinamente tuya.


Adrián Rodríguez · Director · Escuela de Entrenamiento Creativo Consciente (EECC)




Serie · Personajes que pensaron la creatividad  ·  Biblioteca de Estudio · E.E.C.C.


A lo largo de la historia, algunas personas dedicaron su vida a una pregunta que parece simple y no lo es: ¿cómo crea el ser humano? Esta serie reúne sus voces — investigadores, filósofos, artistas — no para archivarlas sino para ponerlas en diálogo con el presente. Cada nota es una puerta: entra por un pensador y sal con una pregunta sobre tu propio proceso.








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